las bicentenarias de Nene Cheza repasaron en el primer pasodoble una existencia de penurias, de sacrificios, de vivir sin vida solo por el hecho de ser mujer y animaron a sus nietas a no repetir sus sufrimientos. Magnífica la segunda letra. Olor a puchero en todo el bloque. El puchero de la abuelita, que se come por dentro porque sus nietos no vienen de visita sino por necesidad, maldita crisis. Los anuncios de teletienda y los piercings de la nieta en los cuplés, sin pena ni gloria. Nene unos de los autores grandes del carnaval y que no se reconoce su trabajo.

Valoración: 7/10

 

Primera letra a las abuelas. Cantan con mucha rabia, quizás demasiada. El segundo, a la vuelta a casa de los abuelos de las personas desafortunadas. Contundente. Cuplés al estirón que ha pagado el Nene con el alargador de pene y un bastinazo el segundo, a los piercing. Reguleros. Popurrí con mucho contenido, aunque la música no termina de enganchar. La comparsa de Nene Cheza sigue aspirando a semis, pero no tiene nada asegurado. Habrá que esperar.

Valoración: 7/10

 

Sigue sonando de maravilla la comparsa de Nene Cheza. Música hecha con sumo gusto, a la que le acompañan letras no menos buena. En el primer pasodoble se meten en el papel de la mujer mayor que representan e instan a su nieta a que no pasen lo mismo que ellas, siempre callando y en su casa. En el segundo vuelven a repetir pasodoble ajustado al tipo, y en este caso relatan cómo hacen un puchero para sus hijo y nietos, pero que no van de visita, sino que no tienen qué comer y ellas tienen que echarles una mano, precioso. Los cuplés bajan un poco el nivel. No descarto verlos en semis.

Valoración: 7/10