| |

|
Los espermatozoides de 2005 han evolucionado. Ahora son fetos. Buenos golpes desde la presentación, que ya pide la interacción del público. El pasodoble es muy complejo musicalmente, especialmente el trío, precioso. Las letras, en la línea del autor, certeras y al tipo la primera. Los cuplés no tienen la gracia del año pasado, pero están a un nivel muy alto. En este caso, la interacción con el público llega en el estribillo, muy bien interpretado. El popurrí es su mejor pieza. Sublime. Queda mucho concurso, pero apuntan muy alto estos fetos. Es sorprendente porque mantienen el altísimo nivel del año anterior con recursos distintos.
Valoración: 9/10 |